Aclaramos los términos y prácticas de nuestro trabajo en Proyecto Clave
La reconstrucción histórica en nuestro país ha experimentado en la última década un incremento en el interés que despierta en la sociedad a todos los niveles. De este modo, en los últimos años hemos asistido a la creación de un gran número de grupos de reconstrucción histórica de gran variedad de épocas, una progresiva profesionalización de la práctica cuando es desarrollada por gestores culturales e intérpretes del patrimonio y un mayor acercamiento desde el ámbito académico con el objetivo de asentar sus bases epistemológicas.

1. Fiesta histórica, recreación histórica y reconstrucción histórica
En primer lugar, y para asentar el porqué del uso de algunos términos según el contexto de aquí en adelante, es necesario diferenciar entre fiesta histórica, recreación histórica y reconstrucción histórica.
Fiestas históricas
Las fiestas históricas, tan abundantes por toda la geografía española, con aquellas conmemoraciones de carácter pseudohistórico entre cuyas principales características se encuentran la masiva promoción comercial y turística del destino en una fecha determinada, la inclusión en el programa de actos festivos populares y la participación de la población local de manera libre y no controlada.
Este tipo de eventos, como son las Bodas de Diego e Isabel en Teruel, las festividades de moros y cristianos o las Alfonsadas de Calatayud, entre otros, si bien parten de una temática alrededor de un hecho histórico, resultan una mera conmemoración popular de este cuyo objetivo no es en ningún caso la transferencia de conocimiento académico sobre ese momento histórico.
Recreación histórica
Desde el origen de esta disciplina en el siglo XX hasta la actualidad, “recreación histórica” era el término utilizado en castellano para referirse a la disciplina que se ocupa de la difusión del pasado a través de la emulación de aspectos de un momento histórico con una base heurística y el soporte del trabajo de investigación sobre la cultura material.
Reconstrucción histórica
Desafortunadamente, de un tiempo a esta parte han proliferado los eventos y actividades culturales, como las festividades enumeradas anteriormente o visitas teatralizadas, que, a pesar de carecer de las bases académicas y metodológicas pertinentes para poder enmarcarse dentro de la disciplina de "recreación histórica", son promocionados bajo esa terminología, desvirtuando en consecuencia la labor del resto de personas que siguen el método y objetivos propios de esta.
Debido a esto, algunos profesionales y académicos dedicados a esa disciplina han optado por utilizar el término “reconstrucción histórica” con el objetivo de diferenciarse definitivamente de aquellos que no hacen un uso apropiado de “recreación”.
La reconstrucción histórica como metodología
Por lo tanto, la utilización de un término u otro obtiene en definitiva un cariz enfático de la práctica correcta de esta disciplina.
Así, la reconstrucción histórica consiste en difundir y divulgar procesos históricos complejos partiendo de una base heurística, contando con fuentes primarias y secundarias, respaldado por el estudio arqueológico y reproducción de la cultura material.
La persona que se dedica a reconstruir el pasado, en los primeros pasos del proceso:
- Investiga el periodo histórico sobre el que va a trabajar.
- Analiza las fuentes documentales, iconográficas y trata de estar al día sobre las publicaciones académicas al respecto.
- Una vez extraída la información necesaria, reproduce la cultura material necesaria (vestimenta, útiles de escritura, de cocina, armamento, mobiliario…) siguiendo las técnicas y herramientas de ese contexto y periodo concretos.
Es en este momento cuando esta disciplina entra en contacto con la arqueología experimental, ya que podrá reproducir en cierta medida aspectos de la vida en esa época con la posibilidad de extraer conclusiones acerca del manejo o uso que resulta complicado obtener exclusivamente mediante la arqueología y la investigación de las fuentes primarias.
Por último, el conocimiento resultante ha de ser transferido, ya sea mediante la publicación académica o a través de actuaciones de divulgación en sitios patrimoniales, museos, monumentos…
Living history y re-enactment
Por otro lado, en el ámbito internacional tiende a diferenciarse entre living history, centrado en la divulgación del modo de vida en un contexto geográfico y cronológico concretos, y re-enactment, difusión del ámbito más bélico y militar mediante simulaciones de batallas, duelos, torneos, etc.

2. Los orígenes de esta práctica
Una vez aclaradas las diferencias entre el tipo de actuaciones que conforman el marco de acción sobre el que se van a llevar a cabo los análisis de este artículo, es conveniente realizar un pequeño repaso a los orígenes o predecesores de esta práctica.
La representación de hechos históricos definitorios de una cultura es una tradición cuyas raíces se remontan, en el caso occidental europeo, hasta la Antigüedad.
Así, es ampliamente conocido que en la Antigua Roma, anfiteatros y circos eran el escenario para conmemorar con naumaquias y combates las batallas pasadas más emblemáticas o con mayor carga ideológica con el objetivo de ensalzar su propia cultura.
Más tarde, a lo largo de la Edad Media y la Edad Moderna, está tradición se siguió perpetuando adoptando la forma de torneos, justas, desfiles…
En el caso de España, estas manifestaciones han llegado hasta la actualidad en el formato de “fiestas históricas” como, por ejemplo, las festividades de moros y cristianos. (Español, 2019a: 336-337)
Es precisamente el profundo arraigo de estos eventos en la tradición local, lo que ha causado la proliferación de un tipo de celebración de temática supuestamente histórica que, sin embargo, vagamente tiene sus bases en la investigación y divulgación de la historia derivando en ciertos problemas para la disciplina de la reconstrucción histórica en España.
3. Open-air museums y reconstrucción histórica
Los orígenes de la emulación de hechos históricos y modos de vida del pasado partiendo de la investigación académica y con fines divulgativos se sitúan en Estados Unidos, donde surge por primera vez el denominado open-air museum de Williamsburg, una ciudad del siglo XVIII reconstruida al completo, incluidos los oficios y la representación de las personas que habitaban una población como esa.
Este modelo fue importado a Europa poco más tarde en Polonia, con Biskupin, y en Suecia, con Eketorp. (Español, 2019a: 343)
A partir de estas primeras manifestaciones comienza un proceso de inclusión del living history o historia viva y de recreación histórica, en la difusión e interpretación del patrimonio, tanto formando parte de la oferta didáctica de sitios arqueológicos, monumentos o museos como en eventos concretos de divulgación histórica.
4. La reconstrucción histórica en Europa
En la actualidad, la reconstrucción histórica es una herramienta enormemente extendida, especialmente en el norte de Europa, donde forma parte de la mayoría de proyectos didácticos y de divulgación de la historia vinculados con universidades, museos o sitios patrimoniales y entre los que destacan:
- Jorvik Viking Centre
- Guédelon
- Lofotr Viking Museum
- Battle of Hastings Re-enactment
- Historic Scotland
El sur de Europa, por otro lado, se encuentra algo rezagado, ya que resulta mucho más difícil encontrar proyectos de un nivel similar y, además, en muchas ocasiones, se ven desbancados por las fiestas históricas, especialmente para la época medieval.
En España, el festival de recreación Tarraco Viva constituye, sin duda, el mayor referente, debido a la excelente calidad de su programa y la impecable gestión de este en la que colaboran entes del mundo académico, museos y profesionales de la cultura y que ha conseguido llevarse a cabo con éxito durante 25 años.
No es habitual, sin embargo, encontrar proyectos de reconstrucción histórica insertados en los proyectos de didáctica y divulgación de sitios patrimoniales o museísticos, como sí sucede en el norte de Europa.

5. Problemas actuales de la disciplina en España
España se encuentra en una posición complicada en comparación con el norte de Europa debido en gran medida a la anteriormente comentada tradición de conmemorar hechos históricos de manera festiva. (Español, 2019b: 10)
En consecuencia, se observa que la mayoría de eventos de temática supuestamente histórica sólo buscan un impacto económico, en concreto para la hostelería y el turismo de masas, sin interesarse por el aspecto cultural que deberían tener.
Los profesionales que se dedican a la gestión cultural mediante la reconstrucción histórica se encuentran con graves problemas a la hora de plantear a la administración pública un proyecto de calidad, en colaboración con el mundo académico y cuyo objetivo sea la divulgación de la historia.
Muchas de las festividades llevan celebrándose desde las últimas décadas del siglo XX y ayuntamientos e instituciones públicas no parecen estar interesadas en cambiar el modelo existente por uno culturalmente rico y social y económicamente sostenible, por lo que la única solución es la creación ex novo de intervenciones en el patrimonio, lo cual, como se ha mencionado antes, sigue sin ser una práctica común en este país.
6. Bases metodológicas de la reconstrucción histórica
En resumen, las personas que formen parte de proyectos de reconstrucción histórica han de tratar de seguir las pautas metodológicas y epistemológicas necesarias para su correcto desarrollo.
Así, el trabajo de un recreador histórico se asienta en las siguientes bases:
1º- Heurística
Recopilación de la información necesaria para reconstruir el periodo histórico siguiendo a través de fuentes históricas y publicaciones académicas.
2º- Interpretación, reconstrucción y experimentación
La información obtenida del estudio de las fuentes aporta datos que permiten al investigador reproducir la cultura material siguiendo las mismas técnicas y utilizando los mismos materiales y probar su efectividad y poder lanzar hipótesis acerca de su uso (arqueología experimental), así como decodificar procesos históricos complejos.
3º- Didáctica
El conocimiento extraído de los procesos previamente mencionados ha de ser transmitido a la sociedad, puesto que la reconstrucción histórica es, en definitiva, una herramienta de divulgación que acerca diferentes aspectos de la Historia al público general y/o especializado.
Bibliografía
- ESPAÑOL SOLANA, D. (2019a): «New perspectives for the Dissemination of medieval History: Re-enactment in southern Europe, a view from the perspective of Didactics». Imago temporis: medium Aevum: 333-359.
- ESPAÑOL SOLANA, D. (2019b): “Historia para todos: recreación histórica, didáctica y democratización del conocimiento”, Her&Mus, 20: 7-23.
